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We're Only in It for the Money
The Mothers of Invention
(1968)
Por:

No saben cómo me molestan los artistas demasiado solemnes. Aquellos que parece que se toman tan en serio que creen que con sus discos y canciones están salvando el mundo. O aunque no lleguen a ese extremo, un músico que parece no tener un mínimo sentido del humor, se me hace falso. Sin embargo, parece que el discurso mesiánico despierta muchas pasiones hoy en día. No sé dónde iremos a parar.

Por otro lado, el extremo contrario, basar todo tu discurso en la parodia y el humor, puede ser realmente peligroso y rozar el ridículo. Todo esto, claro, si no eres Frank Zappa, estás en 1968 y publicas el discazo We’re Only In It For The Money.

"Uh, ah, are you hung up?"

Si algo transmite este disco, no es sólo risas e ironía, sinó genialidad. Y es que si se tratase de una broma, como parecen indicar las vocecitas y melodías que rodean los temas, sería una broma demasiado bien elaborada. Y es que sólo hace falta fijarse en los instrumentos (en los que seamos capaces de reconocer). Zappa era un virtuoso, pero también un gran compositor. En cancioncillas de poco más de dos minutos (estoy pensando en "Concentration Moon") el tipo introduce cambios melódicos para los cuáles las bandas de rock progresivo necesitarían canciones de 20 minutos, por decir algo.


Pero bueno, entré en materia demasiado pronto. Había empezado hablando de la parodia y el humor. Sólo echando un vistazo a esa portada, que ataca directamente a The Beatles, nos damos cuenta de que palo va a ir Zappa. El título también es todo un mensaje que se irá desentrañando en las canciones, dónde nos encontramos ante una deconstrucción y crítica mordaz a toda la sociedad de la época. Y cuando digo toda, es toda, hay incluso para los hippies y su flower power. Nadie se salva, consumistas, liberales, pacifistas y polícia violenta, todos tienen un rincón en el imaginario de Zappa. Aunque lo mejor de todo, para servidor, no es el qué, sinó el cómo. Zappa cuenta con tanto humor sus historias que nos es imposible no hacerle caso, nos vemos obligados a tomárnoslo en serio. Uno de los momentos más hilarantes, por ejemplo, es la introducción de "Absolutely Free", donde antes de empezar a cantar, se nos dice "The first word in this song is discorporate. It means: to leave your body", y entonces sí, empieza tal com prometía, con el discorporate. Yo que sé, es tan absurdo que me parece una genialidad.

Pero la música, la música es lo que definitivamente nos debe de volver locos por este álbum. Son 19 temas que no llegan a los 40 minutos, pero me atrevería a decir que trae más ideas que toda la discografia de varias de sus bandas contemporàneas. A veces estas ideas se resumen en pocos segundos, en un estribillo, en un arpeggio de guitarra metido en el momento justo, en un erupto, o una frase. Por ejemplo, "Bow Tie Daddy", una canción de 33 segundos, nos resume la música de The Kinks en los sesenta haciéndonos innecesario escuchar The Village Green Preservation Society. "What's The Ugliest Part Of Your Body?" contiene otro de esos momentazos (quizá mi favorito), que sería ese alucinante puente: "All your children are poor unfortunate victims of systems beyond their control". Momentos, básicamente todo son momentos grandiosos, uno detrás de otro. No se trata de un disco de canciones, es más, a veces me parece que simplemente de trata de poner títulos para dividir de alguna forma el álbum, que debe escucharse de principio a fin. Una suite sobre el mundo, especialmente América, de los años sesenta. Aunque como pieza suelta soy muy fan de "Take Your Clothes Off When You Dance".

No sé, a veces creo que es lo mejor que ha creado un ser humano jamás.

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