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Disco Volante
Mr. Bungle
(1995)
Por:

Muchos resaltan y se sorprenden por la habilidad de mezcla que consiguió Mr. Bungle en éste, su trabajo más experimental. Como se pasean de un género a otro, haciendo metal, jazz, techno o lo que sea, y lo más sorprendente de todo es que lo hacen sonando más convincentemente que el promedio de bandas de metal, jazz o techno (etc) siendo solo intrusos en estos géneros. Igual esto está lejos de ser el punto que más me llama la atención de la placa. Aparte de sonidos que recuerdan al techno ("Desert Search") o al death metal ("Merry Go Bye Bye/Nothing") más "tradicionales" (aunque ésta es una palabra que tal vez no debería hacer aparición al hablar de esto... dejémoslo en "asociables"), existen algunos que uno no sabe de donde salieron. La introducción por ejemplo, de brillante título, "Everyone I Went To Highschool With Is Dead". ¿Es metal? ¿es un canto tribal?, el impreciso género del avant-garde se hace insuficiente a la hora de hablar del que es para muchos un exceso en el disco (y que en vivo llegaron a hacer versiones que pasaban los 12 minutos), pero que para mi me parece una manera increíble de adentrarnos en su mundo como no podía ser de otra forma, con violencia y sin términos medios.

En el año de su lanzamiento fue un fracaso por todos lados: vendió poco, la gira fue muy mal y no fue de mucho interés para la crítica. Resultó ser otro más de esos discos adelantados que tuvieron que esperar ciertos años para ser vistos en retrospectiva y entonces ser celebrados. Hoy en día sigue siendo una escucha difícil. Los temas que nos regalan los momentos más bellos y tranquilos como "Violenza Domestica" nos regala también algunos de los ruidos más incómodos y rompedores de tranquilidad. Pero por suerte hoy goza un buen status dentro de los fans de la banda y siendo también el que tiene el puesto de favorito en mi ranking personal.

Basta escuchar "Carry Stress In The Jaw", mi favorita personal, para sintetizar la exploración musical que nos planteaba el grupo. Saxos sacados del free y death metal primero presentados por separado en la introducción y luego sonando en conjunto en una caótica pero hermosa mezcla de sonidos que no tienen nada que ver. De postre a esto que ya es suficiente tenemos en la misma canción una especie de pieza surf oscura con evocaciones a sonidos fantasmales, que en realidad cuesta definir, ya que dispara hacia muchos lados.

El precedente para lo que harían Los Fabulosos Cadillacs más adelante, pero con una idea de riesgo mucho mayor aún. Las primeras escuchas pueden resultar algo demandantes, pero una vez que te adecuas al sonido te das cuenta que estás enfrente de uno de los trabajos más altos de toda la carrera de Mike Patton, que aporta en esta ocasión su voz casi como un instrumento más, haciendo más ruidos y sonidos que melodías y letras. Y cuando hay letras tampoco tienen mucho sentido o están en otro idioma. Pero el nombre de proyecto de Patton queda chico para un disco de una banda donde todos los miembros tenían bastante peso, siendo destacable en este disco la labor de Trevor Dunn como mayor compositor en el álbum.

Un disco que si se le da el tiempo entrega rápidamente sus frutos, olvidando después los ruidos como ruidos y asimilando todo como un uno, un viaje único y hermoso con uno de los discos más interesantes de la década del 90.

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