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El Espíritu del Vino
Héroes del Silencio
(1993)
Por:

Si algo tenían los años 70 era que el rock and roll era el rey del mundo. A la gente le gusta el rock con todas sus consecuencias. Que una banda alcanzara un estatus que le permitiera llenar estadios tras su segundo o tercer disco no tenía por qué ser sinónimo de que fueran comerciales o complacientes para con el público. Salías al escenario, hacías un solo de guitarra de media hora que mayormente podía catalogarse como ruido y la gente escuchaba con atención y aplaudía con fanatismo. Lo mismo podía aplicarse a las grabaciones de estudio: lo que discos como el homónimo de The Beatles presagiaban, estalló con discos como "Exile on Main St.", "Quadrophenia" o "Physical grafitti": discos ambiciosos, en los que las bandas daban rienda suelta a todas sus pretensiones. Porque uno escucha "Physical grafitti" y se da cuenta de por aquella época Led Zeppelin SABÍAN que eran la banda más grande del mundo, y que no tenían ya que demostrar nada a nadie. Que podían limitarse a sacar la mierda que tenían dentro y gritarle al mundo "Aquí estamos. AMADNOS." Este tipo de discos solían generar controversia: había quién los consideraba inútilmente excesivos y con aspectos negativos que sobrepasaban a los positivos. Había quiénes los consideraba obras definitivas del arte universal. En la mayoría de casos, uno acaba pensando que si bien son discos excesivos con algunos temas mejores que otros, está bien que sean así, está bien que existan, pues lo que simbolizan es, simple y llanamente, la arrogancia del rock and roll, la actitud, la prepotencia. Con el paso de los años, este tipo de manifestaciones artísticas eran cada vez menos frecuentes, y de hecho fueron consideradas el enemigo a batir por todo el movimiento punk (pese a que paradójicamente el disco emblema de dicha corriente fuera "London calling"), y ya a partir de los 90 son verdaderas rarezas.

Pues bien, todo esto viene a cuento de que "El espíritu del vino" es uno de esos discos. Héroes Del Silencio empezaron como una simple banda influenciada por el post punk y el rock gótico de los 80, con una guitarra relativamente personal a manos de Juan Valdivia y, eso sí, la muy buena y personalísima voz de Enrique Bunbury. Su primer disco, producido por el argentino Gustavo Montesano (que dejó la banda progresiva Crucis para unirse a la banda española... OLÉ OLÉ), tenía buenos temas, pero sonaba extremadamente light y blandito. Se cuenta que durante la presentación de dicho disco Phil Manzanera los vio en un concierto y decidió que quería producirles, con ánimo de poder transportar su poderío en directo al estudio, y el resultado fue "Senderos de traición", a día de hoy el disco clásico de la banda por excelencia. El terreno estaba abonado para "El espíritu del vino".
 

La banda crece tanto copositiva como instrumentalmente: más arreglos, más riffs, acordes más raros, Bunbury grita más, las letras son más góticas, el disco es notablemente más largo en comparación con los dos anteriroes. Esto hace que la primera vez que escuchas el disco se convierte en una tormenta de cosas que hace de su oída una experiencia tortuosa. Simplemente es demasiado. Pero tú no desistes y lo escuchas más veces. Y lo admites: es alucinante.

El riff de "Nuestros nombres" te corta el cerebro como una sierra eléctrica. La épica de "Flor de loto" te emociona y te transporta al Himalaya. "La sirena varada" pone los pelos de punta gracias a ese inmortal estribillo. Poco a poco te das cuenta de que no hay ni un solo segundo del disco que no sea genial. Es de esos discos que cada vez que escuchas podrías hacer un top5 de favoritas totalmente distinto. El sensual rock and roll de "Tumbas de sal", la extraña pero que sin saber por qué te hace sentir inusualmente identificado "Bendecida", el exceso evidente que supone el final de "La herida"...

Un disco único dentro de la historia del rock hecho en España. Soy de los que piensan que la carrera de Bunbury en solitario es mejor que con Héroes, o al menos a mí me gusta más, pero creo que hace tiempo que dejó de cantar con tanta emoción y entrega como en este disco, y que todavía no ha creado un disco que tenga el aura y la magia de este.

Sirva como testimonio este vídeo en el que se les puede ver interpretando un tema del disco en Alemania, en un concierto mítico que reciéntemente fue reeditado bajo el nombre de "Live in Germany".

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