La distancia no modifica al amor
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Debido a diversos factores, a veces se nos olvida que The Beatles fueron, antes que nada, fans. Desde los días en Hamburgo   hasta su separación, el cuarteto hizo homenajes recurrentes a sus seres admirados. Please Please Me (1963), With The Beatles (1963) y Beatles For Sale (1964) son tres trabajos en los que, por presiones de tiempo, tuvieron que echar mano de las versiones para completar el minutaje. Si bien las composiciones de Lennon/McCartney eran preferibles, los cóvers realizados, servían para dar a conocer a artistas y canciones que no gozaban de excesiva celebridad. Rara vez las elecciones eran obvias, y aunque es cierto que también llegaron a interpretar temas de artistas famosos, al menos tenían el tino de tomar aquellas piezas del catálogo que no entraban entre las más populares. Si ahora “Twist and Shout”, “Baby it’s You” y otras tantas, tiene la categoría de clásicos, mucho se le debe a que los Liverpoolianos las desenpolvaron para darles un tratamiento que, sin ser espectacular, resultaba seductor para el público, que incluso llegó a pensar que eran temas proveniente de sus plumas.

Ya de solistas John Lennon y Paul McCartney también se dieron el gusto de sacar discos de versiones del rock de los cincuenta. Run Devil Run (1999), en el caso del segundo, sirvió como terapia para superar el fallecimiento de Linda, que lo había dejado por los suelos. Ya antes, había lanzado Снова в СССР (1988) en exclusiva para el mercado soviético. George Harrison, por el contrario, jamás sacó un álbum de versiones; en su carrera apenas se pueden encontrar algunos de ellos, un ejemplo es la celebérrima “Got my Mind set on you” original de Rudy Clark que, luego de algunos traspiés comerciales, lo llevaría de nuevo a los primeros lugares de las listas de popularidad.

Volviendo al pasado, en Beatles for Sale, el cuarto LP del cuarteto, se da un detalle cuando menos curioso, de los 6 cóvers presentes, dos son a Carl Perkins (“Honey Don’t” cantada por Ringo y “Everybody’s Trying to Be My Baby” cantada por George), un artista que los influyó de gran forma. Paul McCartney llegó a declarar que sin Perkins, los Beatles no existirían, e incluyó a “Movie Magg”, compuesta por Carl Perkins a los 13 años, en Run Devil Run.

El considerado Rey del Rockabilly  no tardó en compensar las constantes cortesías, ofreciendo a cambio una noble amistad, en especial a George Y Paul. Con Macca colaboró en Tug of War (1982). En dicho álbum ofrece voz y guitarra para “Get It”. En aquellas sesiones, cuenta la leyenda, ocurrió un suceso extraordinario, de esos que vulneran a cualquiera. Las grabaciones se llevaron a cabo en Montserrat. Paul y Linda invitaron especialmente a Carl para que los acompañara. Durante el tiempo que estuvo ahí, recibió un trato gentil y cariñoso por parte de los McCartney que lo enterneció de tal forma que decidió escribir una canción dedicada a ellos titulada “My Old Friend”. En la noche anterior a su partida la cantó para ambos. Para su sorpresa, a media interpretación, Paul abandonó la habitación entre lágrimas. El suceso lo extrañó tanto que tuvo que detenerse. Acto seguido le preguntó a Linda a qué podía deberse , ella le contó que una línea de la canción era idéntica a lo que John Lennon le había dicho la última vez que se vieron antes de morir. Eso había pasado apenas unos meses atrás. Al darse un abrazo, Linda le agradeció por haber logrado que Paul conectara con los sentimientos que tenía dentro y que no había podido manifestar desde el asesinato de su amigo. No es casualidad que poco después se dispusiera a grabar “Here Today” donde desfoga el cúmulo de sensaciones que lo embargaban y que, por varios motivos, no pudo transmitir cuando debía.

La línea en cuestión dice “think of me every now and then, my old friend”. Cuando Carl Perkins reunió a varios camaradas (Johnny Cash, Ringo Starr, Tom Petty, Bono y Paul Simon, entre otros) para la grabación de su último álbum titulado Go Cat Go! (1996), dejó que McCartney cantara esa parte. La canción es realmente preciosa. Se dice también que Carl Perkins llegó a pensar que se trató de un regalo póstumo de John para Paul, con él como intermediario. Cuestiones místicas aparte, “My Old Friend” es realmente emotiva. La dejo para que lo comprueben.

En ese mismo álbum viene una colaboración entre George Harrison y el propio Carl Perkins llamada “Distance Makes No Difference With Love”. Acreeditada a los dos, la canción también está cargada por la nostalgia que invadía los últimos años del de Tennessee. “My Old Friend” era sobre el amor entre amigos, ésta del amor en pareja. En esencia apelan a lo mismo, de cómo el cariño y la fraternidad son sentimientos cercanos que, cuando sinceros, son imposibles de romper por la distancia, ya sea física o del tiempo. La guitarra slide a cargo de George es una verdadera delicia; junto al trabajo similar que hizo en “Free as a bird” en el proyecto  The Beatles Anthology del año anterior, quedan las ganas de que hubiera sacado un trabajo personal durante los años noventa. Es una pena que se tuviera que esperar hasta el 2002 para tener algo como el fantástico Brainwashed, y que él no tuviera la oportunidad de presenciar al producto final mismo.

Por si fuera poco, Go Cat Go! contiene la versión de John Lennon a “Blue Suede Shoes”, de modo que, acaso sin proponérselo, Carl Perkins reunió, antes de morir, a los cuatro muchachos que antes le rindieron tributo. Sin ningún otro motivo que el amor por el rock n’ roll, los amigos y por las personas que se fueron quedando en el camino. Ventajas que tiene el dedicarse a la música, que si eres lo suficientemente bueno, puedes al final del trayecto, conocer a tus grandes ídolos. Y, si la bondad se extiende a la parte humana, volverlos tus amigos.

 

Paul McCartney y Carl Perkins

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