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The Picture Of Dorian Gray
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Mejor escena: el final de Dorian Gray.

Parlamento memorable: “The only way to get rid of temptation is to yield to it”.

 

The Picture Of Dorian Gray (1945) es un drama de misterio gótico, sobrenatural, fantástico, psicológico y siniestro.

Esta historia faustiana basada en El Retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde se mueve a ritmo lento y contemplativo para desencadenar las temáticas de la dualidad del cuerpo y el alma, el narcisismo y la decadencia moral. Esto hasta culminar en visiones de horror del singular retrato. Dorian Gray es un villano cuyos actos y pensamientos permanecen en un enigma psicológico detrás de su rostro estético (gran elemento de la novela de Oscar Wilde trasladado hacia la gran pantalla). Sí, es un drama psicológico, con el retrato siendo artífice de “Lo Siniestro” y del terror.

Escrita y dirigida por el obscuro Albert Lewin, quien toma la novela de Wilde y se mantiene fiel en cuanto al movimiento artístico del estecisismo, el cinismo, la doble cara de la aristocracia y la decadencia.

Los diálogos toman gran cantidad de elementos de la obra de Wilde: la abstracción por la apariencia de Dorian Gray, la poesía y la crítica social victoriana de Lord Henry Wotton (que podría verse como un personaje luciferiano). Los monólogos de Lord Henry, sin embargo, resultan muy saturados y expresados de forma muy rápida.

La dirección es, más que todo, estática; pero con momentos de dinamismo para desplegar símbolos importantes (como el del gato egipcio o primeros planos del rostro recóndito de Dorian Gray o del infausto retrato). La película está filmada con un bello blanco y negro grisáceo, y con sintagma del tenebrismo, que cobra vida en varios escenarios. No obstante, se presentan dos escenas en glorioso tecnicolor para enfatizar el esteticismo narcisista del retrato, antes y después de la corrupción del alma de Dorian Gray.

Lord Henry Wotton (George Sanders) es presentado en la primera escena con una narración en voz superpuesta. Se establece su carácter cínico a través de ello:

 

“He had set himself to the serious study of the great aristocratic art of doing absolutely nothing”

 

Gran frase que representa a los notorios dandies británicos.

Al entrar al salón de Basil Hallward (Lowell Gilmore) se filma misteriosamente el rostro impactado de Lord Henry. Basil se lo explica: es el retrato de Dorian Gray (todavía no mostrado al espectador; esto crea expectativa dramática).

En toda la secuencia expositiva del carácter filosófico de Lord Henry Wotton (que es importante), Albert Lewin escribe una saturada exposición; demasiado rápida (aunque esto se digiere mejor con varias visiones del film, sin embargo, uno desea que George Sanders le de más tiempo a su pronunciación). A mi entender, hubiera sido mejor darle énfasis a algunos pasajes revolucionarios en la historia de Dorian Gray más que referir toda la crítica social.

Sin embargo, hay unos parlamentos realmente influyentes extraídos de Oscar Wilde y que mucho tiene que ver con la trama de la belleza física exaltada por sobre el intelecto:


“You have an intelectual expression and intellect destroys the beauty of any face”

 

El encuentro entre Lord Henry y Dorian Gray (Hurd Hatfield) es filmado con poca prominencia (el efecto de las palabras de Lord Henry solamente es mostrado a través de los parlamentos de Dorian; tal vez hubiera funcionado un primer plano de su rostro intrigado). Sin embargo, esto se resuelve, luego, con primeros planos de los rostros de Lord Henry y Dorian Gray, respectivamente, cuando Lord Henry vanagloria la belleza física y el hedonismo.

 

“The only way to get rid of temptation is to yield to it.”

 

Lord Henry le convence en vivir bajo la filosofía del hedonismo por sobre todas las cosas.

 

“Live! Live the wonderful life that is in you! Let nothing be lost upon you. Be always searching for new sensations. Be afraid of nothing.”

 

Dorian Gray tenía una personalidad inocente; pero bajo la influencia de estas palabras de Lord Henry, Dorian modifica su personalidad, lamentando la pérdida de la juventud. Albert Lewin decide crear un magnífico simbolismo de la inocencia mancillada con la muerte de una mariposa en un químico líquido. El narrador en voz superpuesta comunica el efecto intenso de las palabras de Lord Henry en Dorian Gray, representando la mente de Dorian.

Cuando Dorian mira su retrato por primera vez, es un momento místico; es como si hubiera sido Narciso viendo su reflejo en el agua.

La filmación de esta escena narcisista está filmada con un plano entero solemne, y coloreada en un glorioso tecnicolor; dando énfasis a la naturaleza de sublimación estética por la imagen.

 

 

Esta influencia sobre Dorian Gray y el deseo de este de preservar su belleza para siempre, conforman su hamartia.

La idea de la trama es que la vida, y principalmente, la inmoralidad, influyen en la apariencia física; como creando un retrato de la decadencia moral. Más tarde esto se descubrirá.

El narrador en voz superpuesta dicta que Dorian Gray ahora frecuenta lugares ajenos a su experiencia, bajo el lema hedonista de probar de todo, que Lord Henry había aconsejado. La escena representativa de esto, sin embargo, no es nada inmoral o decadente. Primero se muestra un pastiche humorístico con The Two Turtles tocando un xilófono en un bar. Dorian Gray es recibido como un aristócrata debido a su apariencia; desde aquí vemos el efecto de admiración que provoca Dorian sobre la gente.

Aquí también se presenta Sibyl Vane (Angela Lansbury) por primera vez; el amor trágico de Dorian Gray. No obstante, Albert Lewin, el director, decide trasladar su profesión de actriz shakesperiana a cantante de bar. La idea es incomprensible, pero funciona. El concepto original de Wilde era que Dorian se enamorara del arte teatral de Sibyl Vane; aquí no se entiende muy bien si es el canto lo que fascina a Dorian.

La representación del hermano de Sybil está sobreactuada; demasiado compulsiva. Aunque podría verse como el único personaje que presintió la maldad de Dorian Gray.

 

“Can’t you read what people are in their faces?”

 

Una pregunta retórica inocente de Sibyl.

Sibyl también se abstrae por la apariencia de Dorian Gray; llamándole “Sir Tristán”, un caballero templario que defiende a las mujeres.

La siguiente escena muestra más de la filosofía paradójica de Lord Henry, proclamando que la juventud se puede preservar cometiendo más locuras juveniles… “lo único de lo que uno no se arrepiente es de los propios errores”. Jajaja, realmente revolucionario!

Más análisis social retorcido:

 

“Women represent the triumph of matter over mind, just as men represent the triumph of mind over morals”

 

Un personaje secundario proclama que Lord Henry es el abogado del Diablo.

Lord Henry, además, sigue influyendo en Dorian:

 

“Pleasure is nature’s sign of approval”

 

Esto expone la esencia naturalista del hedonismo.

En un monólogo casi imperceptible, Lord Henry le aconseja a Dorian que invite a Sibyl a pasar la noche con él para ver que decide. Son palabras sutilmente perversas… básicamente le está pidiendo a Dorian que pruebe a Sibyl!

Sibyl Vane se muestra romántica en el salón de Dorian Gray, sublimando la belleza decorativa del salón. Dorian le dicta un poema de Oscar Wilde, referente al gato egipcio que yace en una mesa. Las palabras son un presagio: el poema habla de un animal que despierta deseos de sensualismo.

En un primer plano enfático, el rostro de Dorian Gray denota misterio y solemnidad extraña. Comienza el enigma psicológico del rostro de Dorian y el vestigio de la nueva vida malvada.

Dorian está poniendo en marcha el consejo perverso de Lord Henry de probar la virtud de Sibyl. La actuación de Angela Lansbury da a entender que sus sentimientos son tormentosos debido a esto.

En una secuencia intensa musicalizada por una misa orquestal (es la melodía del preludio de Chopin que tanto fascinó a Sibyl), Sibyl regresa hacia Dorian, como si hubiera sido por un canto de sirena.

Al día siguiente, Dorian Gray escribe una carta venenosa a Sibyl; rechazándola:

 

"You have killed my love. You used to stir my imagination. Now you are nothing to me”

 

Dorian, además, proclama que desde ahora seguirá la vida en búsqueda del placer y nada más. Esto crea una expectativa dramática de lo que pueda pasar.

El narrador revela que la conciencia de Dorian Gray no estaba tranquila y que vagaba por las calles del submundo “maligno” de Londres. ¿Cuál será ese submundo maligno? Esto queda en un misterio porque Albert Lewin, el director, no muestra esto de una manera cinematográfica y se va por lo fácil: la narración.

La narración también indica el giro de la trama: el primer cambio en el retrato debido a la crueldad contra Sibyl Vane (“las líneas de crueldad alrededor de su boca”). La actuación de Hurd Hatfield, cuando mira su retrato por segunda vez, es sutilmente poderosa y la música crea suspenso, primero, y luego alarma, cuando la cámara enfoca el retrato.

Dorian Gray experimenta una epifanía; la cual el narrador revela: el retrato es el emblema de su propia conciencia.

Cuando Dorian decide enmendar las cosas con Sibyl; Lord Henry aparece para anunciar la primera tragedia máxima de la película: el suicidio de Sibyl Vane. El rostro de Dorian Gray se nota devastado.

Esta es la peripecia y catástrofe de Dorian Gray. Es catástrofe porque decide adoptar la indiferencia debido a su orgullo, cosa que afectará su alma en el retrato. El mismo Basil Hallward le reprende por esto y él contesta:

 

“Only shallow people require years to get rid of an emotion. A man who is master of himself can end his sorrow as easily can invent a pleasure”

 

Influencias de Lord Henry, seguramente.

El suspenso por el descubrimiento del retrato aparece cuando Basil decide verlo; Dorian no se lo permite, afianzando así, el carácter secretista de Dorian. Basil también expresa el poder místico del retrato; diciendo que hay “algo” en él.

De una manera freudiana, Dorian decide esconder el retrato en un viejo cuarto recóndito donde guarda objetos de su infancia, como si lo guardase en su subconsciente. El mismo narrador revela que aquí se encuentran los recuerdos de su infancia, un lugar del pasado “sin mancha”.

El tiempo pasa y el narrador comunica que la belleza eterna de Dorian Gray causa asombro público. De nuevo, Albert Lewin, el director, no muestra esto de una forma cinematográfica, representando el asombro a través de actuaciones (lo más que hace es con diálogos). El narrador también dice que se conjuran historias extrañas sobre su modo de vida… ¿es la nueva vida decadente?

La decadencia se muestra solamente en un escenario (“visita al abismo”): el del bar misterioso y deprimente que Dorian frecuenta. Hay algunos personajes extraños que dan vida a “Lo Siniestro” y a lo bizarro, como un enano o un pianista envejecido. Tal escenario activa el factor del tenebrismo, con un juego de oscuridad y sombras.

Siempre se da cabida a la presencia del retrato; las primeras veces no se enseña la imagen del retrato (se crea expectativa y enigma) pero el narrador menciona que hay marcas de pecado y de edad en él.

Dorian Gray ya se ha convertido en un hedonista inmoral; esto hace que el espectador desprecie a Dorian Gray. Una extraña y peculiar relación del público con el protagonista o anti-héroe.

La actuación de Hurd Hatfield convierte a Dorian Gray en un sujeto de aspecto unidimensional y aparentemente inofensivo. Su rostro estético con una misma expresión provoca desconcierto en el espectador debido a su decadencia moral. Una magnífica performance teatral, tan sutil como poderosa.

Debido al antecedente con Sibyl Vane, la idea de propuesta de matrimonio de la sobrina de Basil Hallward, genera expectativa dramática de alguna otra maldad de Dorian Gray. Ella es otra que se abstrae en la apariencia de Dorian:
 

“There’s no evil in Dorian. Everybody can see that by looking at his face”

 

La segunda tragedia máxima de la película es una escena magistralmente construida.

Basil informa más sobre la decadencia de Dorian; pero esta decadencia en la película siempre quedó en rumores. Albert Lewin, el director, tuvo que confiar en que la decadencia de Dorian Gray sería representada por el escenario del bar empobrecido y los rumores que el narrador y Basil mencionasen. Aunque las dos muertes provocadas por Dorian si ayudan a figurar el decadentismo.

Lo que si dibuja mejor el lado maligno de Dorian es la mención de su nombre implicado en una carta de confesión (“la más terrible que he leído” según Basil). ¿Qué influencia terrible habrá ejercido Dorian? Todo queda a la imaginación del espectador.

Basil también se abstrae por la belleza eterna:
 

“There are no secret vices. Such things write themselves across a man’s face”

 

La escena de la tragedia en sí, es larga, de suspenso avasallante y culminada de forma siniestra y terrorífica. Casi surrealista.

Comienza con la plática metafísica de Basil sobre ver el alma de Dorian. El rostro inexpresivo de Dorian se torna preocupado; sabe que su alma está visible en el retrato. La música crea suspenso. La alarma se crea cuando Dorian descubre el retrato a Basil y toma un cuchillo a espaldas de él.

La narración aquí es innecesaria pero adiciona un buen elemento poético. El espectador no está listo para ver el horror y realmente impresiona:

 

 

El retrato en sí mismo es una de las imágenes icónicas del film. Y una de las imágenes más horroríficas del cine. Es una reflexión grotesca de lo que cada uno se puede convertir si se desarrolla una vida egoísta.

Ahí es cuando se dibuja el pánico en el rostro de Dorian y decide aniquilar a Basil en medio de un juego tétrico de luces y sombras; donde Dorian brilla y se oscurece en una tumultuosa visión.

Ahora si es cuando la malevolencia de Dorian Gray se siente a flor de piel (lo que le hacía falta al film) y se crea suspenso a cualquier cosa que ahora Dorian podría cometer.

Ahora, después de esta visión del retrato se crea una interrogante que coloca a Lord Henry en una posición curiosa: ¿tiene poderes metafísicos del tipo luciferiano? ¿Su influencia en Dorian Gray es una forma directa de su corrupción de almas? Desde que el retrato mostró su primera mancha debido al suicidio de Sybil Vane, entramos a terrenos de una realidad alterada, de realismo mágico. Y la juventud estética de Dorian Gray es reconocida públicamente (dictada por el narrador), así que no existe la posibilidad de que el intercambio metafísico con el retrato sea una alucinación del propio Dorian.

Otra cosa, Dorian chantajea a Alan Campbell a través de una carta que expondría un pasado vergonzoso de este último, pero, tal carta nunca es revelada… la película sigue siendo enigmática!

 

“What shall it profit a man if he gain the whole world and loses his soul?”

 

Estas son las palabras contextuales de un predicador callejero que mucho tiene que ver con la situación de Dorian Gray. El propio universo intenta darle un mensaje a Dorian. También dice que el alma puede ser comprada, vendida o traficada.

La cámara enfoca al hermano de Sibyl Vane en una forma de crear suspenso. Cuando el hermano de Sibyl sostiene una soga en una forma que simboliza el ahorcamiento, entra Dorian Gray. Esto crea expectativa dramática.

El personaje de Adrián es pervertido; confuso y pervertido. Conoce a Dorian Gray muy bien en el notorio antro deprimente que Dorian visita y parece saber su secreto de juventud eterna.

El hermano de Sibyl Vane revela que han pasado 18 años, con Dorian permaneciendo igual. Adrián también revela, para mantener la mística, que Dorian no ha envejecido.

Según la forma retorcida de ver las cosas de Dorian, este debía alejarse de Gladys para “no corromperla”. Esto lo ilusiona, pensando que era una buena acción que modificaría el retrato para bien. El narrador revela que fue un acto de vanidad más que generosidad. Aquí comienza la otra tragedia máxima o catástrofe de Dorian Gray. Es cuando toma el cuchillo y decide destruir el retrato para liberarse del “encantamiento”. Entonces sucede algo impactante; una justicia poética: el cambio de cuerpo. La dirección de la película determina mostrar el enigma de Dorian Gray herido, sin enseñar su rostro.

En un maravilloso efecto visual, el retrato retoma la apariencia original del Dorian Gray estético y sin mancha pero con el detalle nuevo de su corazón apuñalado.

Al entrar los demás personajes al cuarto, se descubre otra de las imágenes icónicas y terroríficas del film: el rostro de Dorian Gray envejecido como el retrato. Solamente se mira una vez, de una forma casi subliminal que genera inquietud en el espectador.

Ahora, ¿Dorian Gray destruyó su propia alma o fue una proyección del alucinamiento del retrato siniestro? El universo decide intercambiar los cuerpos aquí; un hombre no puede destruir su alma sin destruirse a sí mismo. Un final tan glorioso como místico.

Director: 
Albert Lewin
Pais: 
Estados Unidos
Año: 
1945

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