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The ArchAndroid
Janelle Monáe
Por:

EL MERCADO MUSICAL está plagado de chicas (en muchos casos afroamericanas) que cantan con sus impecables voces todo tipo de canciones de hip hop, jazz, soul, r'n'b, funk y otros géneros asociados con la "música negra", en ocasiones vendiendo muchísimas copias de cada uno de sus lanzamientos. La mayoría de ellas no parecen ser otra cosa que productos dedicados a un cierto sector del mercado al que le gusta escuchar ese tipo de cosas, algo que es comprensible porque algunos de esos géneros son bastante seductores, aún si en algunos casos no suenan a otra cosa que música de fondo poco inspirada, mientras que en otros casos el resultado es una versión banalizada y comercializada de géneros como el rap, que parecen haber perdido buena parte de su significado original. A simple vista, Janelle Monáe puede parecer uno de ellos, en especial si tomamos en cuenta que The ArchAndroid, su primer LP, fue editado por el sello de P. Diddy (o Puff Daddy o como se llame hoy en día), lo cual puede parecer un mal presagio o sugerir que se trata de una artista de hip hop del montón, que podríamos encontrar en un canal de música y pensar que es otro de esos productos carentes de "contenido". Pero el dúo OutKast colaboró considerablemente en su elaboración y el grupo indie Of Montreal contribuye en una canción ("Make The Bus", escrita por uno de sus integrantes), lo que pone en evidencia que el álbum parece dirigirse a otro tipo de público, lo que permitió que Janelle se convirtiera en una de las sensaciones de este año, vendiendo una cantidad significativa de copias de su álbum pero recibiendo elogios de la prensa especializada, que por lo menos en este caso son bien dirigidos.

Solo basta con ver la tapa para darse cuenta de que este es un álbum diferente. Que tan diferente? Bueno, los géneros/estilos que mencioné antes (r'n'b, rap, jazz, soul, funk, etc.) están presentes en dosis considerables, claro que sí (aunque también hay elementos rockeros, de música clásica y quizás de psicodelia). Sin embargo, esto no es un refrito del rico pasado de la música de origen afroamericano, ni un álbum de r'n'b comercial, ni un álbum de puro hip hop contemporáneo, ni una pieza de art rock algo más pretenciosa de lo normal, o un ejemplo patético de kitsch: Janelle Monáe no solo busca combinarlos y borrar sus límites, sino que tiene muchas ambiciones. De hecho, The ArchAndroid: Suites II And III (si incluimos su subtítulo) es, como puede sugerir la presencia de la palabra "suite", un álbum conceptual, que representa la continuación de la primera excursión seria de Janelle en el estudio (un EP editado hace tres años llamado Metropolis, Suite I of IV: The Chase). Investigando, me llevé la sorpresa de que esta (hasta hace poco) desconocida artista había escrito un álbum conceptual con muchas influencias de la ciencia ficción (en especial la película Metropolis, el infame clásico criptofascista del expresionismo áleman), con una estética algo futurista pero con referencias a la cultura africana (como por ejemplo la estética del legendario música de jazz Sun Ra, algo así como el antiguo Egipto pero en el futuro), combinando los géneros mencionados anteriormente con mucha efectividad. Resulta que Monáe estudió teatro y quiere hacer algo serio, por lo que tras firmar con el sello no tuvo mejor idea que dejarlo en claro haciendo que su primer LP fuera una ópera no-rock, aprovechando la oportunidad de tener un presupuesto considerable. Lo más importante, y vale aclararlo, es que el álbum no suena pretencioso en absoluto - sus pretenciones están adecuadamente dosificadas.

El álbum cuenta con una producción pulida al extremo (en el buen sentido), a lo que se suma la perfecta voz de Janelle (algo casi obligatorio en toda artista de este estilo) y la forma fluída en la que las canciones, tan diferentes entre sí, se fusionan y suceden unas a otras, haciendo que el disco suene bien como unidad y presente un sonido resplandeciente y muy elaborado, pero sin saturar. El concepto sigue un poco el argumento de Metropolis pero a la vez el de Ziggy Stardust (clara influencia), ya que trata sobre un androide de un futuro distópico que actúa casi como mesías. El concepto no parece demasiado interesante en sí mismo, pero Janelle no solo busca expresar una especie de lucha contra ese orden sino explorar el lado emocional y sexual del personaje, por lo que no hay tantas referencias a los peores aspectos de la película que dirigió Fritz Lang, cuyo énfasis en un "mediador" que arregle todos los problemas de la sociedad puede considerarse una predicción del fascismo (definitivamente no hay nada de fascismo en este álbum). Por otra parte, es interesante ver como hoy en día las fantasías de ciencia ficción tienden a representar una visión distópica del futuro, es algo que merece un análisis serio. Podría decirse que, como otras historias de este tipo, Monáe busca proyectar ciertos aspectos de la posmodernidad en un futuro imaginado, pero es algo sobre lo que no estoy capacitado para hablar.

Vayamos a las canciones. La primera de las dos suites (cada una de las cuales tiene su propia "Overture", por cierto) es un poco más "movida" y por momentos bailable, en especial en "Dance Or Die" y "Tightrope", dos canciones de hip hop que recurren a lo rítmico, con un sonido muy trabajado y mucha actitud. Algo similar puede decirse de "Come Alive (The War Of The Roses)", que se anuncia con un bajo antes da paso a una pieza jazzera con un uso prominente de guitarra eléctrica. "Faster" es una canción con un sonido muy limpio y algo funky pero con texturas complejas y muy trabajadas que generan un sonido líquido y espacioso, antes de dar paso a la expresividad de "Locked Inside", donde más se notan las influencias del soul y el funk. Ambas canciones, además de su trabajo excelente de producción, tienen estribillos que se quedan en nuestras cabezas, aunque se ven superadas por "Cold War", donde los teclados generan una atmósfera de cierta tensión en la que podemos imaginar al androide escapando por la oprimente ciudad, mientras que Janelle aporta un poco de esperanza a este drama diciendo que "we must brave this night and have faith in love". La canción está tan bien ejecutada que la teatralidad tiene un cierto aura de genialidad. También debo destacar, aunque algunos pasos por detrás, a "Oh, Maker", una balada soul bastante romántica (sin caer en banalidades demasiado obvias), y a "Mushrooms & Roses", que concluye esta parte de la historia con una atmósfera seductora donde Janelle canta de forma distorsionada una letra sexualmente cargada (con algo de lesbianismo, incluso) matizada con un solo de guitarra.

A esta altura del álbum ya pasaron tantas cosas, escuchamos tantos estilos diferentes, nos vimos estimulados por tantos colores que estamos cansados, por lo que la suite III (la segunda del álbum, claro) busca relajarnos desde su misma introducción, orquestada a la antigua, antes de que se nos presente "Neon Street Valley" una balada de soul orquestado con reminescencias de Smokey Robinson y un poco de rap, bastante agradable aunque este tipo de canciones tiene mala reputación por un buen motivo. "Make The Bus", la colaboración con Of Montreal empieza con unos versos de pop algo funky y electrónico casi irresistibles, antes de que las temáticas románticas la lleven en una dirección más apacible. La tendencia romántica e íntima de esta segunda parte del álbum se manifiesta un poco más en las siguientes canciones, como "57821", que parece ser importante en la historia del álbum, con un sonido muy retro entre una balada de principios del siglo pasado pero que parece grabada como si fuera folk psicodélico o algo así; además de baladas como "Say You'll Go" y un final de puro jazz vocal con "BaBopByeYa", redondeando una seguidilla de canciones que tienden a la nostalgia estilística, aunque son más admirables por desde un punto de vista técnico. Por eso es que la mejor canción de esta suite es "Wondaland", con su sonido casi mágico e infantil, trabajado de tal forma que parecería una recreación artificial de emociones (algo que encaja bien con el concepto), y pese a que suena algo íntima, la melodía es bastante directa y memorable. En resumen, esta segunda parte no llega al nivel del material que la antecede, pero lo complementa bien llevándonos a terrenos más personales, donde el amor es una especie de escapismo trascendental, evitando el cliché hippie de que el amor es lo que "salva al mundo".

He aquí entonces uno de los álbumes del año, principalmente porque reinventa estilos clásicos, aportando un concepto que merecería ser explorado por aquellos académicos que buscan estudiar "nociones de género e identidad en la discursividad cultural afroamericana contemporánea" y cosas así, pero sin que la crítica y el público en general se vean decepcionados. El nivel compositivo y los arreglos son excelentes y se potencian al unirse en estas destacables canciones. Será interesante ver como sigue la carrera de esta artista que quiere romper fronteras y expresar su visión de las cosas, asumiendo en cierta forma el rol de "artista comprometida", aunque parece algo ingenuo - hace décadas que existe la idea de la música como "factor que incita al cambio social", pero aún no ha rendido esos frutos que los artistas ilusos asumen que dará. Como música, el concepto detrás de Janelle Monáe es destacable, pero deberá ser más incisiva a la hora de expresar lo que pasa en el mundo. Sea como sea, sus intenciones son buenas, aún si el arte popular es solo arte popular, aunque a decir verdad, The ArchAndroid cumple con todas las expectativas - sin que sus pretenciones se vuelvan en su contra - y posiblemente algún día sea visto como un clásico de esta generación (aún es muy pronto para saberlo). Quizás Janelle Monáe sea la salvación de la "música negra" y el resto de su carrera sea tan buena o más que este álbum. O quizás se venda y pase a ser, a lo sumo, una chica más de esas que mencioné en la introducción y nos decepcione a todos los que desperdiciamos tiempo hacemos cosas tan ridículas como reseñar discos en una revista online. Pero pase lo que pase, les recomiendo que lo escuchen mientras es "cool" poder decir que la siguieron desde un principio.

Pueden escuchar este álbum de Janelle Monáe visitando su sitio oficial.

Año: 
2010
País: 
Estados Unidos

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