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The Bends
Radiohead
Por:
THE BENDS. Es una de esas cosas que escuchas y que es imposible aburrirte, a pesar de tener tres guitarras destruyendo tus oídos deja espacio para matices que le dan una belleza única a cada tema. Sí, las canciones patean tu trasero, pero lo hacen con amor.

Es, además, el disco de “transición” de Radiohead hacia terrenos más extraños y de letras más oscuras que serían luego las usuales en el grupo. Un álbum realmente marcado por las guitarras y por lo “rockero” sin dejar de lado la sutileza que todo álbum tiene que tener en alguna medida (¿No?).

Escuché este álbum por primera vez, cuando quise adentrarme en la música de Radiohead. Dado que en este disco estaba “Just” (una canción que conocía) decidí empezar por acá. Y me llevé una grata sorpresa. Me encontraba con insomnio y mirando al techo cuando un sonido envolvente y tétrico comenzó a sonar, era la antesala de “Planet Telex”, la primera canción del disco y la que me dio una idea de lo que vendría después. Un teclado siniestro mezclado con un gran trabajo de guitarras hizo que me enamorara de esta canción. Con una letra que habla sobre un mal que nunca cederá, que no nos abandonará nunca, puede ser un error que hayamos cometido, o un mal que nos rodea y que nos mancilla a todos. Lo importante es que siempre estará presente. Una gran canción, y gran introducción para el disco.

Suena ahora la emocionante “The Bends”, una canción llena de guitarras potentes que retumban en nuestros oídos, mientras Thom nos explica lo aislado que se siente del resto del mundo, fuera de la raza humana, como si todos estuviesen enfermos menos él. Una canción realmente adictiva (especialmente por el trabajo de Jonny), y que da paso a una balada acústica bastante agradable. Hablamos de “High and Dry”, que bueno… no es mala, es una linda canción pop, que las primeras veces puede ser la que más recuerdes, la que tararees camino a tu casa, pero conforme la vas escuchando, te das cuenta de lo aburrida y monótona que es. No es mala para nada, pero más allá de las primeras impresiones no ofrece mucho más.

Llega sutilmente una de las mejores canciones del disco. Hablamos de “Fake Plastic Trees”, una canción que es una montaña rusa de emociones, aumentando y disminuyendo la tensión, usando sutiles arreglos de cuerda y una batería que entra en el momento justo. Lo mejor sin duda, es ese “clímax” que esperamos en toda canción, aquel momento que nos da un escalofrío agradable. En este caso llega en medio del desenfreno de la guitarra de Jonny, mientras Thom canta lo difícil que le sería ignorar sus sentimientos respecto a su amor superficial. Una canción hermosísima, sin duda. Pasan muchas cosas por mi cabeza cuando la escucho, y debe ser, de hecho, la única canción del disco con la que me siento plenamente identificado. Un temazo con todas sus letras.

La siguiente canción, es "Bones". Una canción menor, no es nada impactante ni emotivo que te haga reflexionar, y aunque no es para nada una mala canción no hay realmente mucho que decir de ella, simplemente le falta la chispa, y se queda corta en comparación al resto de las canciones, por lo cual no es muy apreciada.

Nos invade, como un incómodo placer, la siniestra “Nice Dream”, una canción excelente, de la cual no entiendo completamente sus significado, quizás la resignación por algo que no se tendrá nunca y no es más que un sueño, o una canción a las aspiraciones personales, realmente no lo sé. De lo que estoy seguro es que la melodía es muy agradable, y que a pesar de lo apacible que suenan, no puedo evitar que me transmita un sentimiento de tristeza, impotencia o resignación extraño. Es oportuno recalcar el gran momento que es cuando comienzan a cantar las segundas voces de fondo: “If you think that you’re strong enough…”. Increíble, densa, y otro de los tantos grandes temas del disco. Una de mis favoritas personales.

Ahora el que es para mí el segundo gran momento del álbum, “Just”. Una de mis favoritas, especialmente por lo espectaculares que suenan las guitarras, siguiendo la melodía de la canción y desgarrando con riffs abrasadores que le dan toda la magia a la canción, acompañando increíblemente al canto rabioso de Thom (quizás a quién va dedicada la canción). Y como un final espléndido, sale Jonny con un solo de guitarra increíble, que dan ganas de escucharlo una y otra vez, mientras Thom grita de fondo el estribillo. Una canción llena de ira, de rencor hacia alguna persona que culmina de la mejor forma posible. Emocionante a más no poder, la sensación que dan las primeras notas del solo es irrepetible, solo comparable al clímax de “Fake Plastic Trees” y a la parte final de “Street Spirit (Fade Out)” que veremos después.

Y sin detenernos en este gran viaje de placer sónico, entra de golpe “My Iron Lung”, la reacción del grupo a la canción que consideraban su pulmón de hierro, lo que los mantenía con vida, y les permitía seguir de pie, “Creep”, uno de sus primeros éxitos. La letra expresa una clara molestia por esta canción, y que no hace más que remarcar el resentimiento del grupo por ella. Más allá de esto, es una de las mejores canciones del álbum (más no mi favorita). Destaco especialmente el bajo de la canción, que me parece simplemente increíble, además de una melodía muy pegajosa acompañado de un gran riff. A pesar de tener todos los elementos para ser una de mis canciones favoritas, nunca me ha enganchado tanto como otras del disco.

Y comienzan los soniditos raros y atmosféricos nuevamente (parecen cantos de ballena), como introducción a la que vendría siendo la novena canción del álbum “Bullet Proof…I Wish I Was”. Otra de las baladas acústicas, similar a “High And Dry” y “Fake Plastic Trees”. Aquí Thom nos muestra que no se sentía muy bien consigo mismo, es sobre la necesidad constante de ser “a prueba de balas”, de resistir las cosas que nos pasan como si nada. Es en general una gran canción (mejor que "High and Dry") y sorprende con su emotividad. Breve y sencilla, no es para nada relleno y es una gran balada.

¡Aún quedan grandes temas! Y es que si con "Bullet Proof…I Wish I Was" no quedaron satisfechos, no pueden hacer más que deleitarse con “Black Star”, una canción que habla sobre una relación amorosa realmente difícil, sobre la angustia de Thom durante toda la relación, y que lo lleva a culpar a una “estrella negra” de lo que le sucede, una angustia que lo hace sentirse mal cada vez que la recuerda o ve alguien parecido a ella. Su melodía realmente me encanta, es muy adictiva y el coro es una de las mejores cosas del disco.

Lo mejor de éste álbum es que, prácticamente no tiene canciones realmente malas. Ahora por ejemplo, suena el penúltimo tema, “Sulk”, que sin ser una de las grandes del álbum goza de una melodía agradable y de una gran interpretación de Thom, lo que la hace totalmente disfrutable, no puedes llamar a ningún tema un bodrio que no puede ser escuchado, ya que todas tienen “algo” por lo menos, rescatable.

Y así, luego de tantas experiencias y emociones que éste disco me entregó, sonaron los primeros arpegios de “Street Spirit (Fade Out)”. Y es, sin lugar a dudas, el mejor tema del álbum, y una muestra de lo oscuro y críptico que sería el futuro de Radiohead, es el primer esbozo de lo que será la banda en unos años más. Ésta canción, además de gozar de una atmósfera deprimente e inflexible, refleja perfectamente la mayoría de la melancolía que desprende éste álbum, aunque, según Thom Yorke, sin la luz de esperanza que tienen todas sus canciones. Quizás su canción más triste, y si bien no me llega tanto emocionalmente, como, por ejemplo “Fake Plastic Trees”, sí que es una experiencia increíble escucharlo con audífonos y sentir la perturbadora aura que desprende la canción. Distinta al resto del álbum, que busca “patear traseros” con un rock lleno de guitarras. Esto no busca aquello, es más profundo quizás, es probablemente la forma que encontró Thom de describir lo que sintió en determinado momento, una gran angustia, una molestia interna que no puedo explicar de otra forma. Y es que la letra, es realmente vaga, por lo menos a mí me cuesta entender o buscarle un significado concreto, es probable que no sean más que imágenes mentales que Thom buscó describir. Lo que es difícil evitar, es la tristeza perturbadora que desprende el tema. Es difícil relacionar otro sentimiento que no sea la tristeza con esta canción.

Y bien, suenan los primeros arpegios que estarán presentes en la totalidad de la canción. Los versos finales de las estrofas son memorables, y de las partes más emocionantes de la canción “And fade out again and fade out…”. Conforme los segundos pasan, los arreglos van variando ligeramente, aumentando el ambiente opresivo y la tensión que desprende (algo similar a "Fake Plastic Trees", pero en otro nivel, más oscuro). La batería ya suena clara, y los alaridos de Thom cobran más fuerza, hasta llegar a la coda, el mejor momento del disco y el que termina el álbum, con la fulminante frase: “Inmerse your soul in love”, terminando dramáticamente la canción. Y así finaliza del disco, el segundo de su carrera y uno de los mejores. Poblado en toda su extensión de penas y sentimientos oscuros que no se ven tan marcados, hasta la aparición de Street Spirit.

En general en el disco veo una marcada introspección, una reflexión más destinada a lo que sentía Thom, que a temas más orientados a problemas globales (que se verían después), una sensación de incomodidad y angustia, que lo conducía a una soledad y depresión que luego reaparecería con más fuerza en la época post OK Computer. Es probable que a esto se deba la inclinación que toma éste álbum, que es uno de los mejores de los noventas.

Finalmente no pude dormir. Se compensa con el hecho de que el insomnio me dio la oportunidad de escuchar un excelente disco. Es para mí, el álbum con el cual se debe comenzar a escuchar Radiohead, accesible y de alta calidad.
Año: 
1995
País: 
Inglaterra

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