7

Amapola del 66
Divididos
Por:

!FINALMENTE! Tras ocho años de espera e incertidumbre acerca del futuro de la banda salió el nuevo trabajo del popular trío Divididos: Amapola del 66. Incertidumbres que implicaban pronósticos sombríos por la sucesión de noticias vergonzosas que involucraban a la agrupación bonaerense: desde tocar sólo 30 segundos de las nuevas canciones (para evitar la difusión por medios como Youtube) hasta el exagerado precio que se anunció que tendría el nuevo álbum. No obstante, tras escuchar los primeros minutos estas sospechas se desvanecen por completo: la dupla Mollo / Arnedo sigue aceitada como siempre, y el nuevo baterista Catriel Ciavarella ha logrado acoplarse perfectamente a la banda.

Después de escuchar bien este disco me encuentro con una sensación contradictoria. Por un lado es un trabajo completamente conservador: Divididos no explora ningún camino que no haya recorrido anteriormente, no toma ningún riesgo. Amapola del 66 parece centrarse casi exclusivamente en el sonido de hard rock que los viene caracterizando desde aquel fabuloso Acariciando lo áspero; y las canciones que se alejan de este sonido, me recuerdan a cosas que la formación probó anteriormente, muchas veces con mayor éxito.

Pero, por otro lado, la banda sigue siendo una máquina de rockear consistente. Divididos le rinde honor a su apodo de "la aplanadora del Rock", rockeando a todo volumen, canción tras canción. Los únicos momentos en el que la adrenalina frena son por la mitad del disco, cuando suena la hermosa chacarera "La flor azul" (compuesta por el padre de Arnedo), que cuenta con la participación en violín de Peteco Carabajal, único invitado que aparece en la grabación; y llegando al final, con "Avanzando retroceden", la primera canción cantada por Diego Arnedo desde la vieja “Hace que hacen”, que tiene un mood que me recuerda a “Vengo del placard de otro”, del disco anterior.

El resto del álbum destila puro rock. El número que más me gusta es, sin dudas, "Hombre en U", canción que funciona como espectacular obertura y que cuenta con el estribillo más genial de todo el disco, gracias a su adictiva melodía, además de poseer un puente instrumental que quizás sea el mejor momento del álbum. Otras composiciones destacables son “Jujuy”, una composición sobre la deforestación que arranca lenta, como si fuera un fantasma folklórico, para después explotar furiosamente; "Boyar Nocturno", con el minutaje más extenso del álbum, y "Muerto a laburar".

¿Canciones malas? No creo que tenga. Los puntos más bajos son "Buscando un ángel", que comienza como un reggae para transformarse en lo que quizás sea el rock más genérico del álbum, y "El perro funk", que más allá de demostrarnos otra vez más la gran técnica que tiene este power trío (destaco especialmente el bajo de Arnedo) es completamente olvidable. Pero estas dos composiciones no son "malas", sino que vendrían a ser las más obviables, en un disco que al durar más de sesenta minutos, por momentos se vuelve cansino. El verdadero punto flojo son las letras, que por lo general tratan de ser crípticas resultando ser torpes.

En síntesis, Amapola del 66 sólo ofrece más de lo mismo, pero muy bien hecho. Un disco recomendadísimo para los viejos fans de la banda, pero que no es un buen punto de partida para el oyente casual.

Año: 
2010

También en Spazz:

SpazzTraducción al español de "Her Ghost" de Jon Brion
Un disco para los fanáticos de Calamaro, y para los que no acaben de encontrarle el punto y quieran escucharle en alguna faceta distinta.
Infame es un disco que con los años me parece que muestra y testifica la llegada a una madurez compositiva en ellos, “madurez” es una palabra cara para la idiosincrasia de Babasónicos.
Para sonreír, para llorar, para bailar y cantar. Un disco perfecto que en su momento eliminó la nostalgia por traer el sonido del pasado al presente.
Etiquetas: 
¡Califica este artículo!
No votes yet