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Hacia lo Salvaje
Amaral
Por:

La historia de Amaral no es la más original del mundo. Juan Aguirre y Eva Amaral se conocen en Zaragoza en 1993 y forman este dúo, el cual en 1998 debutaría con el homónimo "Amaral". Se dejan la piel tocando en clubs de mala muerte, haciendo sus canciones indie pop con bastante sensibilidad, mucho hincapié en las melodías y algunos toques a lo Johnny Marr, Peter Buck o algún otro en las guitarras en algún tema. Un simpático grupo underground que, a la gente que tenía la suerte de conocerles, le gustaba mucho.

Poco a poco van ganándose renombre hasta que el single "Cómo hablar" les hace especialmente famosos en toda España en 2000. En 2002 lanzan "Estrella de mar", el cuál vende más de 2 millones de copias. Y se convierten en un fenómeno. Le gustan a las niñas de 10 años, a las adolescentes de 15 y a las amas de casa de 40. La mayoría de gente empieza a conocerlos entonces, y quién no tiene idea de sus inicios los toma por un producto prefabricado, cual David Bisbal cualquiera. Si te preocupaba lo más mínimo tu reputación como melómano, esto entraba sin ninguna duda en la categoría de placer culpable.

La gente que los conocía de antes incluso los empezó a culpar de venderse o de prostituir su música, cuando en realidad seguían haciendo más o menos lo mismo que antes. Y no es que no se hubieran vuelto comerciales, es que siempre lo habían sido, la diferencia es que en sus inicios nadie les daba bola. Pero vamos, canciones como "Subamos al cielo" son reivindicadas hoy día como de lo mejor que hicieron, y en comparación con sus mejores canciones, no deja de ser de un intento de ser unos Los Rodríguez de cuarta.

Yo personalmente, no les hice caso hasta que en 2005 salió "Pájaros en la cabeza", que a día de hoy todavía considero una de las más perfectas muestras de pop rock en castellano jamás grabadas, y ahí comenzó mi afición por ellos. Su posterior "Gato negro/Dragón rojo" fue otro gran disco, y con sus 19 canciones no se hacía cansino en ningún momento.
 

Así pues, tras seguirlos durante 6 años, en los que fui descubriendo su discografía de manera retrospectiva y haberlos visto un par de veces en dos memorables conciertos, tenía bastantes esperanzas en este disco, el cual sería el primer autoproducido, en su nueva discográfica independiente Discos Antártida.

La primera palabra para descibir este disco sería "autenticidad". Ni más ni menos. Este disco es Amaral en estado puro. Hay músicos que te meten en historias ficticias y hacen volar tu imaginación. Otros proyectan la historia de su vida a través de dichas historias, sin dejar claro cuáles son las partes reales. Amaral, por otra parte, te cuentan sus historias de manera directa. Si te dicen en una canción "cuando tenía 20 años me pasó esto", es que a uno de los dos le pasó. Algún día escribirán una canción en la que den sus nombres con dos apellidos, dirección y número del Documento Nacional de Identidad.

Incluso musicalmente, es un disco que condensa la esencia del sonido de la banda. No sorprende en absoluto, ni para bien, ni para mal, salvo si eres de los que no tolera el estancamiento. No será el disco que utilizarás para cambiar la opinión de alguien que hasta ahora había considerado a esta banda una farsa. Igualmente, esto tiene su lado positivo: Eva y Juan demuestran una gran maestría al moverse como un pez en el agua en un estilo que conocen de sobras. Las melodía amaralianas afloran como diamantes pulidos con la maestría de aquel que ya ha pulido un millón antes, y Juan Aguirre cada vez demuestra más acierto con sus arreglos de guitarra, teniendo cada vez un estilo más personal. Vale, será una mera mezcla de influencias, pero es SU mezcla de influencias.

Dicho esto último, se me hace un poco redundante hablar de las canciones, así que no me extenderé mucho. "Hacia lo salvaje", el single, alterna una letra algo repelente con una música bastante buena, entre los mejores y más épicos numeros rockeros de la banda. "Olvido", por ejemplo, es una notable canción melancólica donde la guitarra te obliga a poner verdader atención. Lo mejor, para mí, del disco, el tramo final. Tres canciones bastante rockeras para los parámetros de la banda, con notables momentos de potencia, como el estribillo de la oscura "Como un martillo en la pared", o el subidon de "Hoy es el principio del final", el cual podría considerar como uno de mis momentos favoritos en su discografía.

Y quizá sea esta la virtud de "Hacia lo salvaje": añadir un puñado de momentos favoritos para cualquier seguidor de esta banda. Banda quizá ya acomodada, y que no parezca tener demasiado interés en romper fronteras, pero que no dejan de ser personas bastante normales y sencillas, que no intentan engañar a nadie ni vender su producto como algo que no es, así que tampoco puede uno enfadarse.

Año: 
2011
País: 
España
Canciones: 

Hacia lo salvaje
Antártida
Si las calles pudieran hablar
Esperando un resplandor
Robin Hood
Riazor
Montaña rusa
Olvido
Cuando suba la marea
Como un martillo en la pared
Hoy es el principio del final
Van como locos

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