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Odessey And Oracle
The Zombies
Por:
  1. Care Of Cell 44
  2. A Rose For Emily
  3. Maybe After He's Gone
  4. Beechwood Park
  5. Brief Candles
  6. Hung Up On A Dream
  7. Changes
  8. I Want Her She Wants Me
  9. “This Will Be Our Year”
  10. Butcher's Tale (Western Front 1914)
  11. “Friends Of Mine”
  12. Time Of The Season

 

Mejor Canción: “Beechwood Park”

Letra representativa: “It's the time of the season for loving”

 

Odessey And Oracle (1968) es un álbum estético, hermoso y majestuoso. Es una mezcla de poder y belleza.

Esta mezcla de Rock y baladas de piano clasicistas contiene un índice melódico singular e impecable. Los Zombies ya habían sorprendido con temas como el clásico “She’s Not There” o “Tell Her No” que desprendían armonías de dos voces. Aquí se maximiza el trabajo aun con mayor textura vocal; fabricando uno de los mejores discos de los 60’s.

El obscuro Chris White y Rod Argent proveen una colección de composiciones grandiosas, muchas veces en forma de fantasías de dos partes bien diferenciales; cada una más impresionante que la otra. Rod Argent provee los teclados en cada tema, con piezas evocativas y ritmos armónicos bien establecidos (su mejor trabajo está en el mellotrón de “Hung Up On A Dream” o su solo psicodélico en “Time of The Season”). ¿Y que decir de las armonías vocales? Son de las más finas, variadas y gloriosas de toda la historia (escuchar algunas sorpresas como en “Beechwood Park” o las misas de “Care of Cell 44” o “Time Of The Season”).

“Care Of Cell 44” es enérgica, efusiva e impactante. El pulso rítmico jazzístico es rápido y mantiene el ritmo armónico con fortaleza. La melodía es diáfana y cadenciosa. Los versos comienzan con una sola voz para luego agregar otra voz al unísono (escuchar a partir de “every Sunday”) más unos tonos prolongados de armonías barítonas. El conjunto es poderoso. Y más aún con una parte tarareada “pre-textual” al estribillo donde los instrumentos se callan para luego desprender tal glorioso coro de “feels so good you’re coming home soon” con armonías extáticas de los demás Zombies. La letra es una dedicatoria a un ser amado que se encuentra en una especie de prisión, ya sea real o simbólica. El remitente habla de un suplicio que estaba sufriendo el destinatario (“I hope you're feeling better baby”), dando a entender que está experimentando algo más que la privación de su libertad.

“Rose For Emily” es una formidable balada de piano. Es dulce pero trágica y melancólica. Comienza con los versos directamente; la melodía se instaura con un misterio aprisionado para subir a un tono cúlmine (“And no one brings a rose for Emily”) e incrementar el psico-drama. El estribillo es un esplendor de dos partes en forma de llamada y respuesta: una, el emblema, (“Emily can’t you see”) que se mantiene en un estado barítono y la otra (“Emily, see how…”) más aguda; ambas delineando un esquema bien complejo pero impresionante y deleitable. La letra podría verse como una musicalización de la historia “A Rose For Emily” de William Faulkner, al tiempo que Emily muere como una solitaria cuya simbólica flor nunca llegó a ver.

“Maybe After He’s Gone”  es una mini-fantasía de varios tipos de energía. Comienza como un nocturno folclórico reflexivo y apesadumbrado marcado por arpegios martilleantes de guitarra. El estribillo es un lema musical, siendo una revolución a una marcha de piano con tonos prolongados que dictan el título. Y, sorprendentemente, después de la repetición del coro, aparece una media-octava (“all the days and all the nights”) con una batería exacerbada y una melodía intensa adornada con múltiples armonías vocales que la convierten en una odisea. La letra es un poema de anhelo desesperado por la obstrucción de una tercera persona que distancia un romance.

“Beechwood Park” es de los mejores temas del disco. Es semi-psicodélico. Su melodía es bella y penetrante, hasta devastadora. Es una de mis favoritas de los Zombies. Transmite un enigma sonoro; retratando la nostalgia emotiva (“oh roads in my mind”) además de una atmósfera onírica. Comienza con una línea intrigante de guitarra con trémolo para dar lugar a Colin Blunstone cantando tenue y misterioso. Luego aparece una brillante melodía (“and the breeze would touch your hair”) con una impactante polifonía vocal de Rod Argent que se establece como en una fantasmagoría. El estribillo es una revolución de intensidad, desplegando una fanfarria inolvidable y emblemática de armonías absortas de visión al pasado. La letra es la representación poética de un escenario idílico en el pasado.

“Brief Candles” es un tema extraño y precioso, sosegado y extático al mismo tiempo. Rod Argent canta su parte con dinámica de susurro y el doblaje de la voz le adiciona diafanidad. Es una melodía volátil pero cadenciosa y arcana. El estribillo es un total cambio de personalidad, con una batería y mellotrones exaltados. La melodía de Colin es proverbial: con tonos enfáticos y descomunales. Así pasa el tema, con ambas partes + un middle-eight de mellotrón surrealista que intriga al oyente. El fade-out es el mismo motivo de piano con la melodía de los versos; dando a entender que el tema no tiene fin. La letra es puro símil sobre un romance que está desapareciendo; con “Brief Candles” siendo una metáfora de un romance de fuego que se está extinguiendo.

“Hung Up On A Dream” es una “mini-sinfonía”. Es fascinante, hermosa, épica y onírica. Comienza con el anuncio del piano de la melodía principal. Luego, con una armonía estática se dan varios trallazos a los tambores en una sobrecarga portentosa de zumbidos de mellotrones. La melodía de los versos es larga, compleja pero absolutamente evocativa. No hay estribillo; el tema se trata de dos motivos distintos apareciendo entre las dos estrofas; el primero es un solo de guitarra con tono limpio que dibuja una musicalidad desbordante y melodramática; es impresionante, hay que escucharla para poder entenderlo. Lo siguiente es un puente vocal surrealista de Rod Argent (“a sweet confusión filled my mind”) que enfatiza y repite unas dos notas junto a la guitarra más aguda de una forma radiante y celestial. La letra reproduce un estado de ensueño extasiado donde la percepción del tiempo y del espacio están alterados y abunda el surrealismo (“A sea of faces rippling in the heat”). Podría verse como una versión de la experiencia lisérgica.

“Changes” es una misa psicodélica, alucinante y mística. Comienza con el anuncio de la melodía principal, recitada por una flauta arcana. La misa masiva principal está marcada por un solemne motivo barítono + unos vaivenes vocales más agudos. Lo mejor, sin embargo, es el siniestro, saltarín y armonioso tema de “Now, silver and gold, strawberry clothes” que llena de cadencia, color y fantasía gracias a su melodía fabulosa y un bajo disonante. La letra es una visión ilusoria de características surrealistas. Compara a una mujer con el verano y el otoño y se subliman varias piedras preciosas con la estética y personalidad femenina.

 

 

“I Want Her She Wants Me” es un foxtrot-rock (!) enérgico, rítmico y tenaz. Bien marcado por la batería desenfrenada (gran uso de los platillos) y el clavicordio martilleante (no hay guitarras). La melodía de los versos es suave y deleitosa; con ese énfasis tonal en el título y esa armonía aguda en falsete. El estribillo es revolucionario; con una armonía esplendorosa de tres partes y una moción opulenta y acentuada. La letra describe un estado de felicidad cúlmine debido al romance sublimado. Aunque ella pide precaución ante sus sentimientos porque ha sufrido en el pasado.

“This Will be Our Year” es una balada sinfónica y melancólica. Es una melodía complicada pero evocativa, aunque no demasiado potente. No obstante, transmite cadencia y color. El puente (“and I won’t forget…”) es una subida de energía que agrega unas trompetas agudas que le dan un aire triunfal y dramático a la música. El emblema es “and this will be our year; took a long time to come”.

“Butcher's Tale (Western Front 1914)” es un cuento musicalizado; es psicodélico, enigmático y ascético. Chris White la canta con su voz nasal británica de una forma que crea conmoción. Comienza con un armonio sobrecogedor, el cual puntea estático un acorde menor (opresivo). Luego entra la melodía de los versos de White; es compleja pero nada volátil; es fascinante. “The slaughter that I see”  y “I bet he sleeps at night” poseen melismas interesantes y en la segunda parte se le agrega una reverberación espeluznante a la voz. Lo mejor, sin embargo, es ese estribillo glorioso de “I can’t stop shaking”. Es estremecedor ya que primero sube como en una escalera hasta un tono agudo para luego mantenerse ahí martilleando las palabras. La letra es una reflexión desde el punto de vista de un soldado en el campo de la primera guerra mundial. Establece que la guerra es como una carnicería donde su cuerpo y mente no tienen paz y lanza una diatriba en contra de un predicador ya que había hablado sobre el deber estando fuera del contexto de la guerra… además: “If the preacher he could see those flies wouldn't preach for the sound of guns”… que frase!

“Friends of Mine” es el tema menor del disco; aunque aun así resulta cadencioso, con una melodía potente y transmitiendo una energía desbordante. Los versos son excelentes con esa melodía que sube y salta. Luego aparece el puente (“It feels so good to know two people…”), el cual es lo mejor del tema, con su armonía bipartita que posee gran resonancia. El único problema es el estribillo inocente que nombra una gran cantidad de amigos; muy repetitivo.

“Time of The Season” es el clásico tema experimental, psicodélico y sublime. Es experimental de acuerdo a la textura y la armonía. Su ritmo latino y su distintivo bajo instauran un groove sugestivo. Su elección de acordes menores instaura un aura de enigma. Los versos inician con una ascendencia tonal misteriosa y deprimida, luego entra una fanfarria coral (“to take you in the sun to promised lands”) que genera conmoción. Entonces todo se extermina con una misa coral de “it’s the time of the season for loving” que paraliza el espacio sonoro. Como middle-eight y coda, Rod Argent ejecuta un solo de órgano impactante que satura el aura con gran cantidad de notas fogosas. La letra es todo un himno del Verano del Amor, estableciendo al sol como el éxtasis físico.

Año: 
1968
País: 
Inglaterra

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