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Younger Than Yesterday
The Byrds
Por:
  1. “So You Want To Be A Rock'n'Roll Star”
  2. Have You Seen Her Face
  3. “C.T.A.-102”
  4. Renaissance Fair
  5. “Time Between”
  6. Everybody's Been Burned
  7. Thoughts And Words
  8. Mind Gardens
  9. My Back Pages
  10. The Girl With No Name
  11. “Why”

Mejor Canción: “Renaissance Fair”

Letra representativa: “All around kaleidoscope of color”


Younger Than Yesterday (1967) es un álbum folclórico y eléctrico. Lúcido y poderoso.

Primero que todo, el disco me parece menor que Fifth Dimension debido a algunos temas que fracasan cerca del final del disco. El resultado global además, sólo es favorable, y el álbum tiene sus encantos, pero muchos críticos lo consideran el mejor disco de los Byrds, una obra maestra. Esto, obviamente, es una sobrevaloración. Lo que se encuentra aquí es una sucesión de melodías folclóricas derivativas de la vieja canción estadounidense (como “Time Between”). Tienen su dosis de potencia pero no son obra de genio. Además, ¿dónde quedó la vanguardia de temas como “I See You” o “Eight Miles High”?

Dejando lo negativo a un lado, cuando los Byrds quieren innovar, lo hacen de maravilla. Mucho ayuda la inclusión de varias composiciones del bajista Chris Hillman, quien presenta dos canciones estelares del estilo más pop de los Byrds (como la fanfarria beatlesca de “Have You Seen Her Face”). David Crosby no se queda atrás tampoco, y enseña otras dos composiciones pletóricas en poder como su raga colosal de “Everybody’s Been Burned”.

Los guitarristas Jim McGuinn y David Crosby proveen los ritmos armónicos con movimientos basados en el country (creando el llamado “jangle” o masa de líneas con efecto de chorus). Ellos también siguen el happening armónico de Fifth Dimension (aunque no plenamente) con “Thoughts And Words”, el cual incluye unas desequilibrantes guitarras al revés. Las voces las conforman el conjunto clásico de tres partes de los Byrds, los cuales embelesan una grandiosa estética.

Pero vamos a las canciones:

“So You Want To Be A Rock'n'Roll Star” es un rocker con sabor jazzístico. Es eufórico y vehemente. Está conformado por una sola estrofa la cual desprende una melodía potente con tonos enfáticos agudos que se martillean, descendiendo un poco para modificar la tensión (“and with your hair swung right”). El conjunto musical es prominente, claro está, con ese riff bluesero omnipresente (a pesar de la trompeta que no agrega nada a la trama musical), pero la canción al final no crea demasiado impacto. La letra es una paródica oda a las estrellas de rock. Se debe aprender a tocar la guitarra, dicen los Byrds, y seguir la moda estereotipada. También hay que “vender” el alma a las compañías y todo al final lleva a una leve locura.

“Have You Seen Her Face” si es una gran canción. Escrita por el mismo bajista Chris Hillman, quien se revela como un compositor talentoso. Es una balada a tiempo animado. Es cautivante, escultural y esplendorosa. Comienza por líneas melodiosas de guitarra con ligero efecto de crunch que resuenan con impunidad y belleza. Luego aparecen los tres Byrds armonizando a tres voces esa ascendencia tonal del título; es el gancho melódico, que es seguido por un vaivén cadencioso de notas. La canción está puntuada por figuras obbligato de guitarra rítmica que mantienen un motor armónico dinámico y, entre las estrofas, se sueltan unos solos ilustres y eufónicos en forma de fuga. La letra describe la fascinación del cantante por la apariencia de una mujer que inspira poesía (“her eyes reflect the colors in the sky”) y una abstracción casi metafísica.

“CTA-102” es una viñeta de country-rock ágil y festiva. Se basa en unos rasgueos de guitarra luminosa que mantienen un backbeat bien afilado. Está compuesta por una sola estrofa cuya melodía veloz parece poco formal y fácil pero que resulta pegadiza. Y los sonidos electrónicos crean un sonido hasta musical! La voz de gnomo del final es hilarante además. La letra muestra la fantasía de contactar vida extraterrestre; al final la ciencia dice que hay esperanza (!).

“Renaissance Fair” es una gran balada o nocturno enigmático, sublime y místico. Comienza por una magnífica intro de guitarra con arpegios rápidos “desgarradores”, oníricos y embellecidos. Se crea un crescendo: posteriormente se agregan unos rasgueos de guitarra que imitan la melodía vocal de los versos; el conjunto se detiene… y entran los Byrds a cantar la fanfarria misteriosa de “I think maybe I’m dreaming” que resulta ser el emblema del tema. Tal emblema es contestado por una escala apolínea de guitarra y saxofón. Los versos están en modo de fanfarria solemne, desprendiendo una melodía penetrante. La letra es una representación onírica surrealista; se habla de música escuchándose en todo lugar, un color caleidoscópico, tierras desconocidas, prismas de soda… en fin, se podría describir como una visión de la experiencia lisérgica.

 

“I smell cinnamon and spices

I hear music everywhere

All around kaleidoscope of color”

 

“Time Between” es otro country-rock. Es grato, refrescante y armonioso (a pesar de que no se sale mucho del melodismo del folk estadounidense). Comienza por un movimiento cromático descendente de la guitarra que resulta ser un esquema muy utilizado en el country. Los versos no son muy melódicos pero transmiten un síntoma de contemplación y placidez. Lo mejor es el estribillo donde se revoluciona la melodía con mayor tensión y movimiento, armonía de dos voces y carácter de sorpresa.

“Everybody’s Been Burned” es la pieza central del disco. Es una balada o nocturno épico, lánguido, reflexivo y psicodélico. Es de las fugas melódicas que caracterizan a David Crosby (para ver esto solo hay que escuchar "What's Happening?!?!" del Fifth Dimension). Inicia con un preludio: unos eventualmente omnipresentes arpegios “jangle” de guitarra con tono limpio, los cuales esclarecen el panorama y establecen tensión. El acorde es menor así que hay opresión y misterio. La melodía de David Crosby es volátil e impredecible pero totalmente cadenciosa, arcana y mantiene al oyente en un estado de ensueño (el emblema melodioso es “everybody knows the pain”). El psico-drama se glorifica con el solo azaroso de guitara que se fuga por el registro tenor. La letra es una dolorosa metáfora sobre el sufrimiento y el amor: todos hemos sido quemados, nos dice Crosby.

“Thoughts And Words” es una balada o nocturno del estilo Beatle. Escrita por el bajista Chris Hillman. Es espléndida, bella y poderosa. Comienza por una línea multicolor de guitarra que conduce una rítmica contundente. La melodía vocal es un movimiento llamado “cromático” que desciende de forma apolínea y potente. El esquema se repite una vez, para dar lugar a la magnífica fanfarria coral de “I thought I was on top of it all”, seguida por “I knew what you wanted to do” que es una tenaz secuencia de tonos doblados e intensos. Al final de la repetición del estribillo se agregan unos contrapuntos de guitarra al revés que adicionan un aura surrealista al asunto. No obstante, lo que parecía un arreglo sutil se revela como una liberación total de tonalidades que solo podría describir como stylus fantasticus. Es desequilibrante (y algo excesiva, a mi parecer). La letra expone una abstracción o sensación potente que ejerce algo o alguien en el cantante. La llamada “magia” atrae sin cesar y se acerca a llevarlo a la locura. Son las palabras y los pensamientos.

“Mind Gardens” es la peor canción del álbum. Se trata de una misa avant-garde de David Crosby en un estilo de raga hindú. La melodía es inexistente y Crosby parece inventar tonalidades sobre la marcha. La influencia es siempre el folk estadounidense, pero estas tonalidades folclóricas son totalmente erráticas, alucinantes y aleatorias. Comienza con unos rasgueos amenazantes de guitarra y entra Crosby a dictar sus notas de forma impredecible (aunque con amenaza debido a su agudeza); luego el tema se vuelve un poco más turbulento con unos arpegios martilleantes de guitarra pero tal turbulencia termina siendo excesiva y hasta abominable con la gran cantidad de tonos de guitarra al revés que resuenan de forma perturbadora. Y así sigue el tema por tres minutos más de tortura.

“My Back Pages” es otro de los ejemplos del punto destacado de los Byrds: el folk-rock. De hecho el tema se escucha como un tema de Blonde On Blonde (1966). Es magnífico. Comienza por uno de esos riffs centelleantes de guitarra con efecto de chorus. El conjunto musical (junto con un eclesiástico órgano) entra al mismo tiempo de los versos. Estos versos se mueven como un himno a través de un trasversal cadencioso de notas altas. Es estupendo todo el discurso (y las figuras literarias) que se entonan con tan bella melodía. El solo de guitarra es una imitación de la melodía pero con variantes con carácter de sorpresa y musicalidad. La letra de Bob Dylan es un fluir de conciencia pleno en imágenes, surrealismo y situaciones fascinantes. Primero habla sobre una especie de autodestrucción ("Crimson flames") creada por ideas del pasado; a las que Dylan contesta con el estribillo de "but I was so much older then, I'm younger than that now". Tal estribillo indica la concepción de que entre más viejo es uno más conformista y resignado se convierte, mientras que en la juventud se es más abierto de mente. Dylan considera al establecimiento como perpetrador del odio (“Rip down all hate”) y la vida en un estado gris más que en blanco y negro (el ying y el yang). También describe un camino creado por la envidia y el uso de las ideas como mapas (!). Sí, hay simbologías múltiples. Como las maravillosas líneas líricas de “Flung down by corpse evangelists” o “I aimed my hand at the mongrel dogs who teach”

 

“A self-ordained professor's tongue

Too serious to fool

Spouted out that liberty

Is just equality in school”

 

“The Girl With No Name” es otro de los temas country eléctrico de Chris Hillman. Es una serenata apacible. La melodía no es nada sorprendente y no se aleja del estilo ortodoxo del folk estadounidense, así que no hay que esperar sensaciones fuertes.

“Why” posee un groove crujiente bien establecido por esos acordes de guitarra con efecto de tono limpio. Son unas síncopas prominentes. La melodía desgraciadamente es muy tibia y nada impactante; y el supuesto gancho melódico del título es solamente una prolongación de notas sin ninguna cadencia emocionante. No, el verdadero gran final fue el lirismo de “My Back Pages”.

Año: 
1967
País: 
Estados Unidos

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