8

S.F. Sorrow
The Pretty Things
Por:
  1. S. F. Sorrow Is Born
  2. Bracelets Of Fingers
  3. She Says Good Morning
  4. Private Sorrow
  5. Balloon Is Burning
  6. Death
  7. “Baron Saturday”
  8. “The Journey”
  9. I See You
  10. “Well Of Destiny”
  11. Trust
  12. “Old Man Going”
  13. “Loneliest Person”

Mejor Canción: "Private Sorrow"

Letra representativa: “Heaven’s army falls upon the skirts of mother earth and then flies skyward”

 

S.F. Sorrow (1968) es un disco psicodélico, surrealista, modernista, anárquico y poderoso.

Esta obra singular es todo un happening superrealista con un conjunto musical de gran poderío, pleno en elementos psicodélicos, melodías extravagantes y un sistema armónico dinámico y por momentos avasallante. Es el espíritu de la psicodelia y más allá.

Los Pretty Things son obscuros todavía pero esta es una ópera rock de culto que todos deberían conocer; está ahí al lado de The Piper At The Gates Of Dawn (1967) como lo más antológico y revolucionario de la época. Incluso extendiendo la parte más vanguardista (“Balloon Is Burning”).

El disco a veces presenta melodías cadentes (“Trust”) y a veces se diluye en un caos total (especialmente el segundo lado; que me parece decae un poco). Incluso se perciben embriones de Rock Progresivo (solamente hay que escuchar “Private Sorrow” o la suite que comienza con “The Journey”).

El grupo lo conforma el lennonesco Phil May con una voz muy armoniosa, potente y de gran personalidad (escuchar su gran trabajo en “Bracelets Of Fingers”) con la mayoría de las veces, o en momentos de ornamentación, armonizado por los demás Pretty Things con agudeza. El guitarrista Dick Taylor provee los ritmos armónicos y la lead guitar; cada momento con temperamentos y colores varios. A veces es rockero y acústico (“S.F. Sorrow Is Born”) y la mayoría de las veces eléctrico y ácido (“Balloon Is Burning”). También hay arreglos exóticos e inusitados como la flauta celta en “Private Sorrow” o el mantra hindú en “Death”.

Es un álbum lírico además; presentando la surrealista pero trágica historia de Sebastian F. Sorrow. Los Pretty Things escriben desde el nacimiento hasta su final desolado; pasando por visiones místicas, el romance, experiencias lisérgicas y el apocalipsis personal y universal. Es fascinante y conmovedora.


Pero vamos a las canciones:

 “S. F. Sorrow Is Born” es un tema dinámico, intenso y colorido. A primera escucha su melodía parece volátil pero con repetidas escuchas el melodismo queda incrustado en el cerebro. Comienza con un riff de guitarra acústica que desprende poder para establecer un groove marcial bien prominente. Los versos presentan una melodía ascendente con tonos enfáticos potentes. Los versos son contestados con una descendencia arabesca con la dupla del bajo y la guitarra. Entonces aparece la frase titular que se repite con impunidad. Luego se viene un conjunto musical mágico con zumbidos de mellotrón y una guitarra que se mueve por todo su mástil. La letra es una presentación surrealista del escenario en que el protagonista, S.F. Sorrow, nació. Extrañamente, se describe a Sorrow viviendo en su propia mente.

“Bracelets of Fingers” es un vals psicodélico, surrealista y con una melodía principal penetrante. Comienza mal, sin embargo, con una fuga vocal repitiendo “love” de forma poco melodiosa. Lo que sigue es una misa anti-estética. No obstante, cuando entran los versos valsísticos la melodía impacta. Casi no se puede creer. La voz de Phil May es viva y vehemente y es musicalizada por una fuga de guitarra wah-wah. El emblema melodioso es “bending my mind as I pick up the flowers in may”, primero cantada en voz solitaria y luego agregando una voz más aguda que fortalece la armonía. En un momento sorprendente el tema indica la misa del amor (con mejor melodía) como evento pre-textual a la fuga instrumental con sitar que dibuja un paisaje fantástico. La letra es otro compendio surrealista fascinante con sublimaciones sobre viajes a la luna o las enigmáticas pulseras de dedos. S.F. Sorrow “dobla su mente” en una especie de pensamiento esquizoide.

 

“Fly to the moon and I’ll get there quite soon if I wait a while”

 

“She Says Good Morning” es un tema de acid-pop, exaltado y prominente. Inicia con un tremendo gancho melódico: un maravilloso riff de guitarras contrapuntuales que transmite una urgencia ansiosa. Progresivamente se le agrega un crescendo de platillos de batería que crea expectativa y entonces entran las voces altisonantes junto con la batería enfática y unos rasgueos de guitarra con efecto de crunch que desprenden una moción de mantra. La melodía es frenética, radical y exacerbada. La armonía se modifica para dar lugar al lema musical del título. La segunda vez tal lema se prolonga con un melisma en falsete; es sorprendente e impredecible. Igualmente, es notable el middle-eight instrumental donde la guitarra se vuelve distorsionada y hace una fuga de escalas ascendentes poderosas. La letra es una visión poética de una mujer y la fascinación que esta provoca en S.F. Sorrow (“a picture in my brain”). El escenario está metafóricamente embellecido por la presencia de ella.

“Private Sorrow” es una obra maestra. Es épica, fantástica y fabulosa. Inicia con un lúcido arpegio descendente de guitarra acústica junto con una flauta mística. Se siente un clima medieval. Entonces entra el ritmo celta destacado por esos estacatos + ascendencia rápida de la flauta sibilina. Hay que escucharlo para poder creerlo. Es un sistema melódico original que se alza de forma deslumbrante. La melodía vocal es eminente y solemne. “Sea shells whistle” es el estribillo emblemático con un doblaje vocal potente de Phil May. La respuesta es “let your mind drift away”; la cual es cantada en forma de susurro sugestivo. Hay un movimiento realzado por un sintetizador por ahí que embelesa como en una fantasmagoría, además de un puente instrumental con otro instrumento hindú junto con zumbidos vocales agudos celestiales. Es estupendo. La letra es abundante y pletórica en imágenes místicas y metafísicas. Es una especie de guerra apocalíptica con “twisting metal through the air” para “so you might know his fury” (¿la furia de dios?). Los silbidos de las conchas marítimas es la música bélica que representa la destrucción de un bosque (“green tres of life disappearing”). En un momento se ve marchar al ejército de los cielos y los Pretty Things anuncian que nos “casamos” con el dolor en la iglesia de acero.

 

“Heaven’s army falls upon
The skirts of mother earth

And then flies skyward”

 

“Balloon Is Burning” es otra obra maestra. Es surrealista, desmesurada y descomunal. Tiene una fábrica de movimiento frenético a pesar de lo etéreo de su melodía. La intro es el intermezzo sincopado de la guitarra con efecto overdrive que desciende con un psico-drama portentoso. Luego comienza el groove distorsionado y contundente (con una batería increíble) que es manejado por ese riff ascendente que instaura una energía eterna. Entonces aparecen las voces en armonía con una moción arabesca y siniestra. Hay disonancia, pero funciona, creando vértigo (!). Antes de iniciar el intermezzo hay una cúspide tonal con el glockenspiel. Es insólito! El intermezzo se extiende un poco, sorprendentemente, creando desequilibrio… hasta que se da un trallazo a la caja del tambor para dar lugar al estribillo de “this balloon… burning…”. El movimiento es proverbial e inolvidable. Asciende por el espacio sonoro de forma empírea junto con esos platillos de batería impresionantes. Como puente, los Pretty Things presentan una obra sónica gloriosa que impacta al espectador por toda su sobrecarga. Se rasguean acordes hasta una velocidad imposible y el segundo guitarrista lanza unos zumbidos de guitarra overdrive. Es un gran ejemplo del hard-rock psicodélico y todo un happening musical. De época. La letra escenifica a Nueva York como lugar del inusitado descenso del globo. S.F. Sorrow se encuentra con la mujer de “She Says Good Morning” pero el globo donde ella viajaba estalla en llamas. Sorrow está devastado (“fragments of my life, falling”).

“Death” es un mantra psicodélico, místico y sombrío. Es espeluznante. Tiene una atmósfera arcana. Comienza por el establecimiento del motor armónico principal: es un conjunto de sitar, un instrumento del estilo de la mandolina, campanas (!) y un gong que acentúa el espacio completamente con su sonido místico oriental. También hay un instrumento de viento que suelta una melodía fantasmagórica (será omnipresente en la canción) y un crescendo de voces tribales barítonas que transmiten un esquema siniestro. Es un conjunto multitudinario! Entonces aparecen los versos en forma de melodía valsística aguda y ceremoniosa y, como puente, el sitar se libera con una fuga de sugestivo sentido y color (aunque es muy corta y no permite una liberación impresionante). Toda esta solemnidad funesta representa a la letra que expone el funeral de la novia de S.F. Sorrow: “as your loved ones they place heavy stones on your face”; Sorrow utiliza la metáfora de las rocas como símbolos de su lamento (“my grief in red circles”). Sorrow, además, escribió un soneto para la ocasión e imagina a sus ojos como ventanas que ven hacia la tumba. Para Sorrow hasta el cielo entero llora junto con la aparición de unos enigmáticos niños grises.

 

 

“Baron Saturday” es un tema difícil de criticar. Es una fantasía. Un psycho-rocker. Comienza como un rock chistoso pero totalmente infausto; es festivo pero inhábil debido a esa melodía escasa e inepta junto con la vocalización payasesca. El estribillo beatlesco es una revolución, sin embargo, y lleva la canción a nuevos aires; con esa fanfarria coral refrescante, el mellotrón y el piano martilleante. La segunda parte del estribillo (“your life was cool…”) presenta una moción melódica potente y de buen temperamento. El break instrumental es fascinante además; con esas percusiones coloridas, saturadas e impredecibles. Y, para rematar, hay un crescendo de ruido blanco que deviene a unos acordes extraños de flautas de donde nacen unos arpegios luminosos y oníricos de guitarra. Es como un sueño sin pies ni cabeza! La letra presenta al personaje del Barón Saturday, quien introduce a Sorrow a un ritual místico y surrealista (“He’ll show you games to play”). Saturday induce visiones en Sorrow (“he’ll take your eyes for a ride”; “white visions black”). En una de las visiones se muestra una tumba de un suicida.

“The Journey” es una fantasía de folk psicodélico celestial y de noise-rock sideral. Comienza por rasgueos rápidos y sencillos de guitarra acústica que se construyen como el motor armónico. Los versos destilan una melodía que varía de un ritmo recital rápido a prolongaciones extáticas con un estilo vocal contrapuntual. El movimiento no me impresiona, sin embargo. El estribillo es una continuación de las prolongaciones con un poco mayor poderío. Lo que se viene, no obstante, es una total exención catárquica que subleva el conjunto por una batería altisonante con un gran trabajo de los platillos y los tambores toms; estos se mueven a ambos lados del parlante. Esto sucede igualmente con los rasgueos de guitarra distorsionada y un bajo furibundo. Es impactante. La letra, como lo dice el título, es una jornada onírica de Sorrow por su subconsciente; manejada por una “golondrina ciega”. En un momento, Sorrow mira sus reflejos en una colección de espejos. ¿Que es lo que observará?

 

“Resting my head on a rainbow”

 

“I See You” es una continuación fantasmagórica con una esencia superrealista, terrorífica y épica. La batería posee un ritmo quebrado que juega con los nervios del oyente. Se usa una armonía del tipo drone o zumbido. Los versos contienen una moción melódica clasicista hipnótica aunque depresiva con unos falsetes que agudizan la psicofonía. Desencadena enervación. El estribillo del título es un cambio de energía cadencioso pero elusivo además. El conjunto musical se genera a través de un “muro de sonido” compuesto por unos zumbidos de guitarra distorsionada. Luego se viene un solo de guitarra preponderante. El middle-eight es una revolución armónica. Se modifica la armonía para redimirse con una nueva melodía (“silent shadows creep on walls…”); esta vez desatando aun más la fantasmagoría y la psicodelia. Entonces se viene un breve intermezzo de rock ácido para terminar con los versos y el estribillo. No obstante, para rematar, como outro, los Pretty Things se liberan con más acidez junto con una voz tratada electrónicamente, la cual provoca un verdadero horror psicológico (!). Estamos en la parte más pesadillesca del álbum! La letra es un expresionismo de imágenes visionarias con gran protagonismo de los espejos. Estos espejos reproducen recuerdos en la mente de Sorrow (“through dark forests of my mind”). Hay otro protagonista pero no tiene nombre (“it’s you I find”). Los rostros del pasado construyen un “santuario”, el cual es el desencadenante onírico del recuerdo. También está la presencia de una mujer (¿su novia muerta en “Balloon Is Burning”?), quien desaparece lentamente. Al final Sorrow despierta de su viaje lisérgico.

“Well Of Destiny” es otra continuación en esta mini-suite. Es una colección de sonidos discordantes que generan conmoción. No dura mucho así que no se pierde la tensión. Comienza por una improvisación vocal onírica que da lugar unos trémolos de piano eléctrico al igual que unos estacatos rápidos y vertiginosos de guitarra en la parte más aguda del rango.

“Trust” es otra de las obras maestras del álbum. Una singularidad en el álbum. Es una balada psicodélica, luminosa, resplandeciente. Todo un acontecimiento de la melodía. Hay un “muro de sonido” conjugado por un mellotrón casi imperceptible, unos rasgueos de piano barítono y de guitarra lúcida. La frase vocal se basa en un tema estático y acentuado en una sola nota que crea una hipnosis absorta. “Left to trust” es el proverbio musical que marca el cambio semántico; liberando el encerramiento de la melodía. El estribillo presenta una subida tonal dramática junto con unos tarareos vocales apolíneos que se resuelven con unos zumbidos de moción llamada “cromática”. Es arrebatador. Para el middle-eight (“going away in the morning”) se mantiene el melodismo con una agudeza embellecida. Son tonos continuos y extáticos con el emblema de “going away”. Genial. La letra es una desesperada sentencia sobre los ojos lacrimosos de Sorrow los cuales miran que no hay nadie en quien confiar. Para Sorrow la mente humana es opaca (“their minds are grey”) y experimenta visiones lisérgicas con el tiempo y el mundo alterado. Sorrow, además, considera errónea la cita bíblica del “polvo al polvo”.

 

“Changing your mind as you go through time”

 

“Old Man Going” es un heavy-rock psicótico, frenético y demoledor. Aunque sufre de pobre melodismo. Inicia con unos rasgueos culminantes de guitarra acústica seguida por la prolongación ácida del título. En la segunda designación se le agrega una nota baja estremecedora de piano. Entonces entran los versos violentísimos gritados con una voz distorsionada. La armonía la conforma un shuffle de psycho-blues de guitarra con distorsión. En la repetición del estribillo se ofuscan gloriosamente unos toms de batería que retratan el frenesí absoluto. Y como break instrumental una guitarra overdrive suelta un drone áspero. El trabajo compositivo no es genial pero mentiría si no me sentí conmocionado con tanto poderío instrumental. La letra es un expresionismo pesimista con un efecto desconcertante de desdicha fúnebre. Se podría ver como la muerte (espiritual) de S.F. Sorrow (“old man going”) pero la última canción del disco cambia la perspectiva. La “rayuela de la vida” ha traído catástrofe en Sorrow, quien ve perder su propia casa y quien sufre un aislamiento aniquilador.

“Loneliest Person” es un nocturno acústico sencillo y solitario que deja un aire de paz (aunque apesadumbrada) después de toda la ceremonia arrasadora del disco. Los versos se mueven en una subida de tonos áureos con una delicada agudeza tenor en la voz. El puente está más recitado que cantado, así que siento que el tema pierde en melodía pero transmite la desolación psicofónica intencionada. La letra postula a Sorrow como la persona más solitaria; aislada y ensimismada. El pesimismo poético le hace ver al mundo de oscuros colores. Una tragedia. Un final de vacío espiritual devastador.

Año: 
1968
País: 
Inglaterra

También en Spazz:

Su música me transforma en un río que baja por la montaña y mientras dura deseo no llegar jamás a desembocar al mar
Sus melodías entrecruzadas, ritmos dispersos, delirantes efectos de sonido, conforman un irrespeto total por la forma compositiva y crean un festival sonoro de esquizofrénicas sensaciones
En resumen, creo que My Little Pony: Friendship is Magic es una muy buena serie de animación, y el fenómeno y las pasiones que está desatando es ciertamente comprensible cuando uno de molesta en ver la serie en profundidad (y hago hincapié en esto último, porque se puede tardar un poco en captar la onda, y además hay capítulos mejores que otros).
Actually es un álbum consistente que ilustra, con cierta ironía, un mundo de rascacielos corporativos, negocios que salen mal, comodidades inútiles y alienación generalizada
¡Califica este artículo!
Average: 5 (4 votes)